Home / Investigación  / Prueba de sangre comprueba tendencia genética al suicidio

Prueba de sangre comprueba tendencia genética al suicidio

Loren Grush

Mediante un examen de sangre podría detectarse una tendencia genética al suicidio. Muchas personas en riesgo de suicidarse podrían tener una mutación peculiar.

 

En la prevención del suicidio, saber quién corre un riesgo es un asunto complicado y, sobre todo, muy subjetivo. Por medio de un examen de sangre, científicos de la Universidad Johns Hopkins tienen la intención de aprender a detectar más objetivamente a quienes están en peligro de intentar suicidarse.

 

En un nuevo estudio publicado en el American Journal of Psychiatry, los investigadores afirman que encontraron una especie de denominador común en personas que se han matado o que tienen ideas o intentos suicidas. ¿Cuál es la clave? Una mutación peculiar en el gen SKA2, del que se piensa que cumple una función importante en la forma en que el cerebro maneja el estrés. No todos los que corren el riesgo de suicidarse tienen esa huella genética, pero se ha visto que en los que sí portan la mutación, la probabilidad de que lo intenten es extremadamente alta si se compara con el resto de la población.

“La proteína del SKA2 se ha señalado como importante para el funcionamiento normal de los receptores del estrés —dijo el director del estudio Zachary Kaminsky, profesor asistente de psiquiatría y ciencias de la conducta de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins—. Viene con estos receptores y se incrementa cuando se les unen glucocorticoides, lo que sucede en situaciones de estrés.”

 

Kaminsky y su equipo se interesaron en el SKA2 y su relación con el suicidio mientras trazaban el genoma de pacientes con enfermedades mentales y personas sanas. Descubrieron que en quienes murieron por suicidio, las concentraciones de la proteína del SKA2 eran significativamente bajas. Al continuar el estudio, los investigadores vieron que algunos sujetos presentaban una peculiar modificación epigenética del gen SKA2. Esta mutación, sin alterar la secuencia básica del ADN, le agrega al gen ciertos compuestos químicos llamados grupos metilo y cambia su funcionamiento.

Cuanto mayores son las concentraciones de estos grupos metilo (cuanto mayor es la metilación), más pronunciada es la asociación con el riesgo de suicido.

“Básicamente, [los grupos metilo] son marcadores moleculares que se conectan a genes que actúan como interruptores o atenuadores —explicó Kaminsky—. Son independientes de la secuencia del ADN, pero pueden estimular o inhibir un gen.”

 

Con otros exámenes cerebrales y sanguíneos se confirmó la asociación entre mayor metilación y los intentos y pensamientos suicidas, lo que le dio a Kaminsky la idea de determinar las concentraciones sanguíneas de estos grupos metilo para prever el riesgo de suicidio. Así, el equipo diseñó un modelo de análisis para investigar la metilación en sangre y acertaron en la identificación de los sujetos con esta marca genética peculiar. En un grupo de 325 pacientes, los investigadores pudieron establecer con una certeza de 80% qué participantes tenían ideas suicidas o habían intentado matarse. En quienes corrían un riesgo mayor de suicidio el porcentaje de exactitud llegó al 90%. Además, los investigadores acertaron 96% de las veces a precisar si un paciente había intentado suicidarse.

 

No es la primera vez que un grupo de científicos afirma que con exámenes de sangre puede preverse el riesgo de suicidio. Kaminsky dice que su examen no indica forzosamente que alguien va a suicidarse, sino que lo que revela es, sobre todo, una mayor vulnerabilidad al estrés, puesto que indica una caída de la proteína del SKA2, y en estudios anteriores se ha visto que los individuos que han intentado el suicidio suelen dar una respuesta desarreglada al estrés.

Este instrumento sería útil en el ejército, donde podría probarse la resistencia al estrés de los efectivos militares antes de que entren en servicio activo. Pero el examen de sangre plantea también algunas preguntas polémicas, como por ejemplo, a quién del público en general debe practicarse el examen, quién puede enterarse de los resultados del estudio y qué pasa con quien dé un resultado positivo. Este examen tiene el potencial de ayudar a muchos que lo necesitan, pero es seguro que su aprobación vendrá con preocupaciones éticas.

NO COMMENTS

POST A COMMENT